NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS CONSTRUIR HOY: TU SUEÑO

“Porque nunca es tarde, y el tiempo solo se acaba cuando la vida termina. Y hasta ese momento, siempre existe una posibilidad para todo”

Hace poco leí esta frase que me ha hecho pensar mucho durante estos días. Ahora que puedo tener un poco de tiempo para pararme a leer y escribir – muy poco tiempo, en realidad. Solo cuando el silencio se asoma en casa. Cosa que con dos pequeñines es difícil-

Y es que a veces no nos damos cuenta cuantos sueños, cuantas ilusiones tenemos por cumplir. Esos sueños deberían ser el motor de nuestra vida. Nunca tirar la toalla. Muchas veces nos autoconvencemos diciéndonos como ya soy mayor para que voy a luchar por lo que quería hace años. ¿Y por qué no? Si quieres algo tienes que ir a por ello. No hay cosa más triste en esta vida que tirar un sueño por la borda.

Hay personas que luchan por ello hasta el último día de su vida como Leo Benatar, un anciano que a sus 86 años consiguió un máster en la Escuela Georgia Tech en EEUU. Él tuvo que abandonar sus estudios a los 50 años pero nunca dejó de pensar que algún día los volvería a retomar. Ó la tailandesa de 91 años que a esa edad consiguió su título universitario de Ecología Humana.

Os voy a contar el caso de unas amigas. Ellas tenían un sueño. Un sueño de emprendimiento. Un sueño que creía que era difícil materializar. Pero que siempre estuvo en sus mentes. Durante 20 años tuvieron una vida cómoda, confortable y sin preocupación alguna. Tenían trabajo. Un trabajo que les gustaba mucho, les apasionaba trabajar por y para las personas con discapacidad. Pero un día sin ellas imaginárselo, todo se quebró. La empresa decidió hacer un ERE y hasta aquí hemos llegado. Fue un momento muy crítico en sus vidas. Pero se armaron de un gran valor y fortaleza. Entonces sacaron su sueño. Lo pusieron encima de la mesa. Las dos se miraron y se preguntaron ¿Por qué no? Y ahí empezó todo. Poco a poco y con mucho miedo en el cuerpo pues no sabían cómo les iba a ir. Pero lo que tenía claro era que no iba a tirar su sueño a la primera de cambio. Pero les apasionaba la idea de crear y darle forma a lo que durante años había rondado por su cabeza. Los comienzos como todo, fueron difíciles. Los clientes poco a poco les iban llegando. El boca a boca funciona mejor que cualquier red social. Pero también crearon su perfil en la red social y una web de su página. Ahora tiene su empresa y siguen teniendo la misma ilusión y ganas que al principio. Cada año intentan proponer alguna actividad nueva, algún curso nuevo, algún evento… Su empresa se llama Égola. Siempre están en constante crecimiento. Y es que en esta vida no puedes dejarte vencer ni por lo miedos ni por la desilusión porque eso destruye cualquier sueño. Las admiro mucho por todo el coraje que le pusieron para construir lo que tanto querían y me alegra verles como van creciendo.

La vida no termina cuando se acaba un empleo. No, para nada. Las cosas no suceden por casualidad. Las cosas siempre tienen un por qué aunque ahora estemos tan ofuscados por la pérdida del trabajo que no nos permita ver más allá. No estoy diciendo que el desempleo sea lo mejor que te pueda ocurrir en la vida. Para nada. Es una situación difícil y a nadie le gusta que llegue ese momento. Pero cuando llega es el momento de pararte a pensar. Piensa qué quieres hacer ahora que vas a tener mucho tiempo libre. Quizás es el momento de retomar unos estudios para crecer profesionalmente. Quizás es el momento de leer todos esos libros que no has podido hacer mientras estabas tan ocupado con el trabajo. Quizás es el momento de analizar tu CV y de volverlo a crear poniendo énfasis en aquello que destacas. Quizás es el momento de dirigirte a aquellas empresas donde te gustaría hacer carrera profesional. Ó quizás tienes la suficiente experiencia como para crear tu propia empresa. ¿Por qué no?

Hace poco leí algo que Steve Jobs, fundador de Apple. Me pareció muy curioso leer esas palabras de alguien que lo tenía todo. Era un hombre inmensamente rico, tan rico que una piensa que nada le podía hacer falta. ¡Qué equivocados estamos! Y es que cuando le detectaron el cáncer de páncreas lo tenía muy avanzado. Ni siquiera la ciencia ni todo su dinero pudieron pararlo. Comentaba que se había pasado toda su vida guardando y amasando una gran fortuna pero que durante todo ese tiempo había estado perdiendo cada día lo más importante: El amor. Sí, el amor lo puede todo. Se había perdido tiempo y momentos con su pareja, con sus hijos, con su familia. Y eso ya no lo pudo recuperar.

Pues sí. Y es que si hacemos las cosas con amor podemos llegar mucho más lejos en todo que cuando la hacemos con desgana y sin importarnos nada. Nuestra vida está llena de momentos, de oportunidades y tenemos que dar a cada cosa su justa medida. Invertir todo nuestras energías en el trabajo nos aparta de nuestros seres queridos. El trabajo está bien para nuestro crecimiento personal y poder pagar las factura. Al fin y al cabo son los que nos hacen la vida un poco más cómoda. Pero debemos también dedicar tiempo a los que realmente están con nosotros en cada instante de nuestra vida.

Por eso, en momentos de “inactividad” aparente siempre hay que buscar la oportunidad donde no existe. Y si no la encontramos pues la creamos nosotros. Lo peor es estar tumbados en el sofá lamentándonos y sintiéndonos mal por la pérdida de empleo. Es bueno hacer un duelo. Pero ese duelo tiene que servirnos para levantarnos y coger las riendas de nuestra vida. Que nada te pare. Tengas la edad que tengas, siempre hay momento para crear algo nuevo. Todos tenemos algún talento. Sólo tienes que buscarlo. Conocerte a ti mismo y descubrir qué puedes hacer.

No te dejes vencer por las tinieblas de la desidia, la avaricia, el orgullo, el poder porque esas no te van a dar la vida. Más bien te la quitan. Lo que realmente te da vida es el amor que pongas a cada cosa que hagas, la energía e ilusión que le des a construir tu sueño. No importa la edad porque hasta el más anciano siempre tiene un sueño por conseguir. No hace mucho leí que una mujer con casi cien años había conseguido su título universitario. Era su sueño y ya lo tenía y eso le hacía inmensamente feliz.

Te invito a que no dejes de luchar y sigas creciendo personal y profesionalmente.

¿Algún sueño por cumplir?

TENGO UNA HERRAMIENTA: EL SILENCIO

El silencio es un arma que deberíamos utilizar en nuestra vida más de lo que pensamos. Tanto a nivel personal como a nivel profesional. Y es que estamos metidos en un laberinto de ruidos incesantes que ni siquiera nos damos cuenta de la necesidad de pasar más tiempo en silencio que nos ayude a pensar, a recapacitar y a poder continuar nuestra vida en un estado más relajado del que estamos cada día. Todo a nuestro alrededor es ruido constante. Que si los coches de la calle, la gente hablando o gritando, los niños, el ruido ambiental, las preocupaciones del día a día que nos martirizan constante mente, el trabajo cuando lo tenemos y cuando no, la preocupación de encontrarlo, ni siquiera cuando vamos a dormir en la noche encontramos ese espacio de silencio…A veces es difícil buscar un momento donde el silencio sea lo único que escuchemos.

Pero debemos ser conscientes que si queremos avanzar y crecer en nuestra vida debemos hacer un STOP ó un BREAK. Decir ¡BASTA YA! ¡HASTA QUÍ HEMOS LLEGADO!

Haciendo un símil con los retiros espirituales donde las personas que acuden durante una horas ó incluso unos días para permanecer en silencio, abstrayéndose del mundanal ruido y concentrarse en su mundo espiritual mediante la meditación y la oración. Así mismo deberíamos hacer un retiro profesional para poder encauzar nuestro futuro profesional, incluso hasta el que tiene un puesto “estable” – y es que estable no hay nada hoy día porque todo, hasta lo q pueda parecer fijo cualquier día se desmorona y te quedas sin nada-. Siempre hay que estar en continuo aprendizaje para ir creciendo profesionalmente. Todo se puede aprender. Todos tenemos la capacidad de aprender algo nuevo que nos haga ser un mejor profesional para ayudar a otros ó hacer un trabajo lo mejor posible.

Y este “retiro profesional” que deberíamos hacer al menos una vez al año para resetear todo lo adquirido, hecho y/ó aprendido debe hacerse en una especio donde la principal herramienta sea el silencio:

  1. Busca un espacio donde nadie te vaya interrumpir las próximas horas. Desconecta tu teléfono. Túmbate en una cama ó en el suelo, donde te sientas más cómodo. Cierra los ojos. Y ahora inspira y expira. Escucha tu respiración cómo sube y baja. Oxigénate. Ve relajándote poco o a poco. Sentirás cómo dejas de sentir tu propio cuerpo para centrarte en tu yo interior. Libérate de tus pensamientos negativos y positivos. Deja de pensar. Sólo concéntrate en tu propia respiración. Relaja tus músculos de los brazos y luego los de las piernas. Relaja los hombros. Relaja el cuello. Relaja el resto del cuerpo. Déjate llevar hasta conseguir liberarte de todo lo que te ata. Respira. Respira. Cuando estés completamente relajado estarás preparado para poder conocer tu yo.

 

  1. Ahora es el momento de analizarlo todo.

        Hazte estas preguntas y contesta lo primero que se te venga a la cabeza.

¿Qué has hecho hasta ahora?

¿Estás satisfecho con lo que has conseguido?

¿Qué es lo que quieres?

¿Qué es lo que buscas?

¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?

¿Qué te impide avanzar?

¿Cómo puedes hacerlo?

¿Necesitas cambiar algo?

  1. Coge un folio y divídelo en cuatro partes.
LO QUE HAS CONSEGUIDO LO QUE TE FALFA POR CONSEGUIR

 

TUS OBSTÁCULOS

 

LO QUE VAS HACER

 

Rellena cada cuadrante. Luego léelo en voz alta y reafírmate en lo conseguido. Del cuadrante donde estas tus metas, extrae en un papel aparte aquellas q te puedas comprometer a conseguir en el plazo de un año, escríbelo en grande y pega el papel en un lado visible – el espejo del baño, tu escritorio, la puerta del frigorífico…- de modo que cada mañana cuando te levantes puedas leerlo para recordar cuales son tu objetivos.

  1. Planifica cómo vas a conseguir esos objetivos. Es importante que no te marques muchos objetivos porque de lo contrario será contraproducente y lo único que vas a conseguir es frustrarte. Es preferible que marque uno ó dos objetivos para que pongas todo tu potencial y talento en conseguirlo. Cada peldaño que consigas hacia arriba será positivo para el objetivo final. Prémiate por cada cosa conseguida por muy pequeña ó trivial que parezca, todo suma. ¿Qué vas hacer para conseguirlos? ¿Necesitaras buscar aliados? ¿Cuánto tiempo le vas a dedicar al día para luchar por ello? ¿Cómo lo vas hacer?

 

  1. Vuelva a tumbarte en la cama. Cierra los ojos y visualiza cómo vas a ir dando los pasos para conseguir llegar al objetivo final, eso te ayudará a confiar más en ti cuando ponemos imagen a aquello que queremos llegar. Siempre debemos hacer una imagen positiva de lo que vamos a conseguir.

 

  1. Los inconvenientes. No te voy a negar que en todo proyecto y objetivo profesional siempre hay algún escollo que salvar. Nadie dijo que fuera fácil. Seguramente te vas a encontrar muchos inconvenientes por el camino que incluso te harán dudar si seguir adelante o dejarlo todo. En esos momentos, lo mejor es hacer un parón. Respirar hondo. Volver a nuestro yo interior y cuestionarnos hasta donde hemos llegado y cómo vamos a continuar. A veces para conseguir nuestra meta el camino se hace más cuesta arriba o con curvas, entonces tendremos que replantear el camino. Puede que tardemos más en llegar pero no dejemos de avanzar. Incluso puede que tengamos que parar ahora y volver a continuar cuando las cosas estés más claras o sea el momento más propicio. Pero si estamos convencidos de nuestro fin lo lograremos tarde ó temprano.
  1. Cree en ti. Cree en ti y en tu objetivo. Si no crees que es posible conseguirlo nunca lo vas a conseguir. Sin embargo, si te convences y cree en ello será más fácil poder alcanzarlo. Repítete a ti mismo: PUEDO HACERLO. SOY CAPAZ DE ELLO PORQUE VALGO MUCHO.

VUELTA A LA REALIDAD…¿LA BAJA MATERNAL A QUIEN BENEFICIA?

Hace unos meses que dejé de escribir en el blog y no fue por ningún capricho ni desgana si no por una necesidad personal. Y fue la llegada de mi segundo hijo. Durante todo este tiempo me ha absorbido por completo la vida familiar a la que le he tenido que dedicar horas y horas, así como intentar descansar para reponer fuerzas. Con lo cual no he tenido tiempo material ni para pensar de qué voy hablar en el blog… así que ahora que todo parece haber encajado familiarmente me puedo permitir escribir aquí.

Últimamente ando dándole vueltas a lo complicado que es conciliar trabajo con familia. Y es que la baja maternal que tenemos en España es mínima en comparación con otros países.

Si nos ponemos a pensar el primer año de vida de nuestro hijo es el más importante y el que le tenemos que dedicar todo de nuestra atención. Ya que es cuando más tranquilidad necesita para adaptarse a la nueva vida después de salir del vientre materno. Son muchos cambios los que van a ir sufriendo…el sueño, la alimentación, el contacto con la madre, el contacto con el padre, los hermanos si los tuviera…Son muchas cosas. Y nos empeñamos en forzar y acelerar un proceso biológico que tiene su curso. Con 16 semanas de baja poco te da tiempo a que el niño se vaya adaptando a todo los nuevos estímulos a su alrededor. Y de repente, lo tienes que meter en una guardería o contratar a una persona para que se haga cargo de este tesoro durante el tiempo en el que tú estás trabajando. Y encima tienes que estar al 100 x 100 en tu trabajo cuando sin tú darte cuenta te sientes mal por haberlo dejado tan pequeño a cargo de otra u otras personas que no eres tú.

Entonces empieza la culpa. La dichosa culpa no te deja nunca hagas lo que hagas. Porque sabes que trabajas porque tienes que alimentar a tu hijo, porque las facturas no se pagan solas. Aunque te guste mucho tu trabajo te encantaría estar con él más tiempo y no perderte ni uno de lo nuevo adelantos que va haciendo…No quieres que te digan los pasitos que va dando, cómo sea tomado la verdura ó la fruta…quieres verlo por ti mismo porque eres su madre…Claro que a un padre también le gustaría estar con él todo el tiempo.

Y es que considero que la baja maternal y paternal debería ser de un año en total. Se podría hacer distintas fórmulas para que ambos pudieran disfrutarla. Por ejemplo; 6 meses para uno y 6 meses para otro, y así de esa manera ambos pueden estar con su hijo. Y no habría que recurrir a nadie para que lo cuidara ese primer año tan importante.

Creo que de esta forma se daría respuesta al bienestar y cuidado del niño y ambos progenitores podrían estar más tranquilos y trabajar más a gusto al saber que uno de los dos está con el otro. Yo desde luego me sentiría mejor.

No sé por qué es tan difícil que las empresas y el estado acepten y consideren la importancia de que la madre y el padre deban estar al cuidado del hijo el primer año. Supongo que como todo es cuestión de dinero. Pero se debería invertir más en ello. Porque de nada sirve que una madre vuelva al trabajo después de 16 semanas si no va estar al 100 x 100 en su trabajo porque su mente va estar en algún momento pensando cómo estará su hijo. O el padre después de un mes.

Habría que valorar los pros y los contras. Pero creo que hay más puntos positivos que negativos en ello. Sobre todo para el bienestar de los padres. Si ellos están bien serán más productivos en su trabajo que si están en tensión.

 

 

¿PORQUÉ NO PUEDO ESTUDIAR IGUAL QUE OTROS NIÑOS TENIENDO UNA DISCAPACIDAD?

El sistema educativo tal y como está hoy diseñado no facilita la inclusión de las personas que tienen dificultades para el aprendizaje de las distintas materias. Me refiero a personas que tienen discapacidad intelectual, TEA, Síndrome de Asperger, discapacidad auditiva y/ó visual. Y es que no existen adaptaciones que les faciliten la integración de las materias, a no ser que vayan a colegios específicos ó tengan una persona de apoyo de alguna asociación que le facilite el aprendizaje.

Los padres y profesionales de las distintas asociaciones existentes en el territorio español llevan años y años reclamando que se les atiendan a sus hijos de manera adecuada al igual que cualquier otro niño en edad escolar.

Desde la administración te dicen que en los colegios existen un/a profesor de apoyo para estos niños. Aunque realmente no existe en todos los centros ni están disponibles al 100% para los alumnos existentes en cada centro. No sólo hace falta un profesor/a de apoyo que les adapten los contenidos si no que el propio profesor/tutor del alumno/a debería estar formado adecuadamente para atender a las distintas necesidades de los alumnos con especiales dificultades.

Pero el problema está en la raíz. Es decir, en la poca importancia que se le da a la formación del maestro cuando está en la universidad. Tanto magisterio como pedagogía son carreras en las que se debería exigir para poder entrar una nota igual de alta como la de medicina. Ya que formar a los futuros profesionales que van a impartir un adecuado aprendizaje a niños y jóvenes no es para tomárselo como si fuera cualquier cosa. La base de un país bien formado está en la educación de nuestros jóvenes.

Pero hay que empezar desde abajo, desde bien niños. Todos tienen que estar contemplados en la inclusión por un adecuado aprendizaje de calidad.

Si ya desde pequeño empezamos a segregar a los niños por su discapacidad enviándolos a colegios específicos. ¿Qué les estamos diciendo al resto de la población infantil? ¿Qué son diferentes y por eso tienen que apartarlos? Pero si los incluimos como parte de su día a día y les enseñamos que aunque haya personas que tengan un poco de dificultad en el aprendizaje pueden formar parte de sus amigos. Es muy simple. Los niños no entienden de diferencias. Somos los adultos los que se las enseñamos.

Y ya no digamos cuando pasan a secundaria, aquí el problema es aun mayor pues la mayoría de ellos no consiguen el título ya que ninguna asignatura está adaptada a sus conocimientos ni a sus capacidades de aprendizajes ni existe una figura educativa dentro de los institutos que les pueda facilitar su adaptación. Quizás en algunos pueda existir aulas específicas para ellos pero al final es como apartarlos del resto de los compañeros y eso fomenta que exista la segregación y el bullying en este tipo de alumnos. Lo que hace que muchos de estos jóvenes con discapacidad quieran abandonar los estudios sin haber terminado secundaria. Y es una pena que las administraciones no inviertan en formación para todos y todas.

Y luego, cuando llegan a nosotros los orientadores, nos encontramos a personas con una discapacidad, frustrada, decepcionada, desilusionada porque querían formarse y estudiar como cualquier joven para poder tener un trabajo.

Desde mi trabajo como orientadora intento animarles y facilitarles una oportunidad formativa para el acceso al empleo porque soy consciente que la vida no les ha facilitado nada las cosas. Y sé que si se les da una mínima oportunidad son personas perfectamente capaces de ejercer un trabajo que esté a su medida pero sin paternalismos. Ellos al igual que cualquier otra persona también necesitan autorealizarse profesionalmente.

Aunque me gustaría que pudieran tener un amplio abanico formativo adaptado a sus necesidades que les pueda facilitar una inserción laboral acorde con sus gustos e inquietudes.

¿PUEDO SER MADRE Y PROFESIONAL A LA VEZ?

 

Ayer sin ir más lejos se celebró el día de la madre. Y es que no podemos imaginarnos cuántas cosas hace una madre por sus hijos hasta que no te metes en el pellejo y lo ves por ti mismo. Porque no es lo mismo verlo en tercera persona que en primera. Y es que los hijos somos unos desagradecidos y no nos damos cuenta de lo que significa ser madre.

Tampoco la sociedad le da el valor que se merecen las mujeres que han optado por ser madres en pro de su vida profesional. Y es muy complicado combinar las dos cosas, creadme. Pero las mujeres somos personas excepcionales que hacemos malabares con tal de llevarlo todo por delante.

He visto cómo mi madre en su época renunció a su vida profesional. Y es que cuando se casó, mi padre le pidió que dejara su trabajo para dedicarse por completo a los hijos. Mi madre no lo dudó porque en aquella época era lo normal que una vez te casaras te dedicaras al 100% a tu casa, tu marido y tus hijos.

La verdad que puedo decir que ha ejercido una labor fantástica todos estos años con sus hijas. Pues ella ha ejercido muchas profesiones a la vez: médico, enfermera, cocinera, limpiadora, detective, psicóloga, pedagoga, economista, administrativo, etc. Y todo en una sola persona. Y lo peor de todo es que la sociedad y el estado no reconozca económicamente le trabajo tan importante que ejercen las madres. Y debería estar reconocido con un salario mínimo que recibiesen por todo lo que hacen porque sin ellas los hijos no podrían subsistir.

Hoy en día ella me anima para que no tome la opción de vida que tuvo que tomar por circunstancias de la vida. Ella es de las que me dice cada día que tengo unos estudios y una profesión para ejercerlos no para dejarlos guardados en un cajón.

Yo desde luego soy de las que piensan que las mujeres valemos mucho más que para tener hijos. Y es que los hijos son de dos, padre y madre, y por ello mismo la educación, la alimentación y el cuidado es de ambos. Por eso, lucho cada día por hacerme un hueco en mi vida profesional porque me hace sentirme bien conmigo mismo sin descuidar mi faceta de madre. Y ese es el ejemplo que quiero dar a mis hijos. A veces es complicado poder llevarlo todo por delante. A veces te sale la culpa. A veces te sale la impotencia. Pero solo verlos a ellos me hace tirar del carro y seguir hacia delante.

Sigo sin entender las trabas que algunas empresas ponen en la contratación de mujeres en edad fértil y el por qué preguntan si tienes o vas a tener hijos. Eso forma parte de tu vida personal que nada tiene que ver con la profesional.

Sigo sin entender que no existan planes de conciliación familiar en las empresas para tener hijos y estar al cuidado de ellos cuando realmente lo necesites. Se supone que los niños son el futuro pero si no incentivamos la natalidad este país se hace viejo y lo vamos a lamentar mucho.

Sigo sin entender que una mujer tenga que renunciar a su profesión por ser madre porque las empresas no te facilitan los horarios, las jornadas laborales, etc.

Realmente, en España estamos muy a la cola en cuestiones de conciliación familiar. Sé que se han hecho algunas cosas si ponemos la mirada en el pasado y miramos cómo estamos ahora pero todavía queda mucho por hacer. Al menos espero que cuando le toquen a mis hijos ser padres las cosas mejoren.

 

¡¡ YA HACEMOS UN AÑO!!

Hoy cumplimos un año. No podía estar más contenta de celebrar este primer aniversario. Cuando empecé a escribir en el blog no sabía muy bien qué podía escribir, y si lo que iba a escribir pudiera servir a alguien. Tampoco si iba ser capaz de plantearme el blog como una herramienta más de mi vida profesional o lo dejaría en el camino como algunas cosas que había iniciado pero no me satisfacían.

La verdad es que durante todo este tiempo me ha servido mucho de ayuda escribir. Pues he podido expresar mis conocimientos, mis sentimientos y mi opinión sobre los que más me apasiona profesionalmente: La orientación sociolaboral.

Hace más de diez años que comencé mi andadura profesional en ese sector y algo más de quince con personas con discapacidad. Y como casi todo en mi vida comenzó casi de casualidad. Cuando acabé mis estudios de pedagogía no sabía muy bien hacia donde orientar mi vida profesional y como casi muchos de los que en aquella época estudiamos nos intentamos dirigir hacia la terapia pedagógica realizando cursos que nos dieran más formación y capacidad profesional para montar un gabinete o algo por el estilo. Pero un día empecé desde una asociación a introducirme en el mundo de la orientación, la formación y el empleo en personas con discapacidad. Descubrí un mundo nuevo. Fascinante. Que fue calando hondo en mí hasta formar parte de mi yo. Empezó a apasionarme tanto como libros empecé a leer (empleo y discapacidad, el empleo con apoyo, etc).

Por eso, cuando me quedé desempleada me pregunté a mí misma ¿qué podía hacer con todos esos conocimientos que había acumulado durante años? Y qué mejor manera que escribir en un blog. Quizás pudiese ayudar a más personas. No sé si en este tiempo habré respondido a las demandas de los que me leéis o quizás me he quedado corta. Pero de cualquier manera, tan sólo que este blog le haya servido a una persona, le haya dado aliento e ilusión para seguir luchando por su sueño ya para mí es el mayor regalo que puedo recibir.

Así mismo quiero de las gracias a todos por leerme, por seguirme y por comentar cada uno de los post que he ido escribiendo. Gracias por estar ahí y poder cumplir un año junto.

Espero que sean muchos más cargados de ilusiones, sueños, retos, compromisos y sonrisas. Y es que un día sin sonrisa es un día perdido.

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS BLOG!!

¿ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL PARTE DE TÚ VIDA?

Últimamente está muy de moda eso de tener inteligencia emocional en el empleo, y realmente es algo que siempre ha estado ahí pero ni siquiera le hemos echado cuenta.

Es algo que forma parte de nuestro día a día. Las emociones. Sin ella no podríamos manifestar nuestro estado de ánimo.

Pero que es realmente la inteligencia emocional.

Se refiere a la habilidad para percibir, entender, razonar y manejar las emociones de uno mismo y de los demás (Goleman, 2007; Salovey &Mayer 2008). Además, involucra la capacidad de ser consciente de las emociones y de cómo estas afectan e interactúan con las denominadas inteligencias tradicionales.

Para tener una buena inteligencia emocional en el empleo hay que:

  • Valoración adecuada de uno mismo.
  • Confianza en uno mismo.
  • Autocontrol de emociones.
  • Confiabilidad.
  • Integridad (cumplir compromisos, resposabilizarse, cuidadosos con su trabajo)
  • Innovación (nuevas ideas, aportan soluciones a los problemas…)
  • Adaptación (Reorganización de su trabajo, adaptación al cambio, flexible…)
  • Motivación de logro (cumplir objetivos, resultados)
  • Compromiso
  • Iniciativa
  • Optimismo
  • Empatía (Orientación hacia el servicio, afrontan los prejuicios y la intolerancia.

Por ello, la inteligencia emocional tiene que forma parte de nuestra vida como cualquier otra cualidad o característica de nuestra personalidad.

Quizás estas características para el empleo ya las conocías que la tenías pero no sabías lo importante que eran para el desarrollo de tú trabajo pero también lo son para la vida diaria.

Si la trabajamos día a día, no tendría por qué haber distinción entre mi entorno laboral en cómo me tengo que manifestar y expresar, de cuando termino mi jornada laboral y regreso a casa, ó me encuentro con mis amigos, con mis familiares ó mis vecinos.

¿Y tú cómo manifiestas tú inteligencia emocional?

¿Forma parte de tu día a día?

¿Tienes inteligencia emocional en el empleo?

 

2 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS CON AUTISMO

El próximo de 2 de abril se celebra el Día Mundial del las Personas con Autismo. Es una fecha que hay que señalar en el calendario para eliminar barreras frente a estas personas y sobre todo eliminar estereotipos y falsos mitos que pululan por la sociedad y que para nada les beneficia.

En realidad, les pasa como a casi todas las discapacidades que la gente no los acepta en la sociedad como parte de ella. Hay que ser consciente de que tienen algunas dificultades para integrarse en la sociedad. Por suerte, existen muy buenos profesionales que desde edades temprana les ayudan y les facilitan los apoyos necesarios para que puedan participar en la vida familiar, social, escolar, etc. Y conforme van creciendo en la vida adulta. Pero la sociedad, la gente de alrededor debemos apoyarlos también y darles su lugar en este mundo porque para todos hay sitio.

Aunque anteriormente había trabajado puntualmente con personas con autismo en diversos ámbitos (HHSS y autonomía personal en edades tempranas, así como apoyo al empleo en el Andalucía Orienta), actualmente me encuentro de lleno trabajando con estas personas en la Plataforma de Empleo de Autismo Sevilla. Y he de decir que mi experiencia está siendo de lo más gratificante.

Conocer y trabajar con estas personas cada día que voy es totalmente motivador pues valoras mucho más todo el esfuerzo que hacen cada día por superar los obstáculos y las barreras que les pone la sociedad. Muchos de ellos con sus prácticas en distintas entidades y empresas están demostrando a todo el mundo que son personas altamente eficientes, responsables y capaces de realizar un trabajo como cualquier otra persona. Son personas que aprenden las rutinas de una tarea mucho más rápidamente que cualquier otra persona. E igualmente son capaces de relacionarse social y laboralmente con las personas de su alrededor. Es verdad que les cuesta un poco más las relaciones sociales pero con un poco de ayuda por nuestra parte pueden integrarse en la sociedad.

Así, querido lector te animo si eres empresa a que les des una oportunidad laboral a ellos pues te vas a sorprender positivamente sus capacidades laborales. Pero si no eres una empresa y alguna vez te cruzas con una persona con autismo, trata de comprender su mundo en vez de que ellos comprendan el tuyo, será mucho más gratificante para ambos.

BARRERAS AUITSMO

¿ERES FELIZ?

El pasado lunes 20 de marzo se celebró el Día Internacional de la Felicidad. Me parece curioso que tengamos que celebrar un día específico para la felicidad. Supongo que será porque es algo que todavía no hemos alcanzado y por eso hay que recordar a la gente la importancia de ser feliz.

Creo que como esta vida tan ajetreada que llevamos no nos damos cuenta lo sencillo que puede ser encontrar la felicidad. Nos llevamos todo el día corriendo de aquí para allá, con prisas y ni siquiera tenemos un minuto para pensar en nosotros mismos.

¿Soy feliz? ¿Qué me hace feliz? ¿Qué necesito para ser feliz?

Deberíamos tomarnos al menos unos minutos en nuestro día a día para encontrarnos con nuestro interior, con nuestras inquietudes y analizar nuestro día a día. Seguramente que buscando entre nuestras cosas nos daremos cuenta que hay muchas más cosas que nos hacen feliz de lo que pensamos.

¿Por qué no valoramos lo que tenemos ó lo que hemos ido consiguiendo a lo largo de nuestra vida? Seguramente nos daremos cuenta que hemos conseguido muchos más objetivos de los que nos hubiéramos imaginado.

He conseguido unos estudios. He conseguido tener una vivienda. He conseguido sacarme el carnet de conducir. He conseguido tener una pareja. He conseguido tener hijos. He conseguido tener trabajo… Pero lo más importante es ser feliz con lo que uno tiene cada día: Estar bien de salud, poder levantarte cada día y ver a tu familia que tiene salud, poder ver la sonrisa de un niño que está lleno de vida, poder comer cada día un plato de comida…

Son las pequeñas cosas cotidianas las que nos deben de hacer feliz. Ser feliz no es ninguna quimera. Ni está en las grandes fortunas. A veces nos creemos que las personas que más dinero tiene son más felices que nosotros. Yo he conocido a personas que tenía tanto dinero como para no trabajar nunca, y realmente eran personas amargadas porque el dinero no da la felicidad. Aunque no voy a engañar a nadie, el dinero ayuda para algunas cosas. Eso es cierto.

Así que si no eres feliz, valora lo que tienes. Y sobre todo piensa qué es lo que realmente te haría feliz. Lucha por ello, ya sea un objetivo profesional ó personal. Al fin y al cabo, en esta vida estamos para ser felices y para hacer feliz a los demás.

Por eso, cada día que te levantes muestra tu mejor sonrisa. Regálate un piropo y sal a la calle con el convencimiento que estás en el camino para ser feliz. Y que tu objetivo está para la felicidad está en tus manos. Se feliz.

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