SI LAS COSAS NO SALEN COMO LAS TENGO PREVISTA, NO VOY A DESISTIR

A veces las cosas no llegan cuando uno quiere, ni en lo personal ni en lo profesional, por mucho que lo planifiquemos.

Y es que en la vida tenemos que darnos cuenta que las cosas no son tal y cómo lo proyectamos en nuestra mente, lo que a nosotros nos gustaría que sucediera…¿Y por qué no? Te estarás preguntando.

-“Si yo estoy haciendo todo lo posible para que así suceda”.

Enhorabuena si estás trabajando duro para conseguir un objetivo que te has marchado. Aunque antes debería valorar los posibles imprevistos, obstáculos, inconvenientes ó distracciones que nos puedan hacer variar nuestro camino.

Y es que hay que estar preparado para todo lo que nos pueda suceder: Un cambio de trayectoria por parte de terceros, la desmotivación, las cosas no llegan según nuestro plan en tiempo y forma, etc.

Esto no puede hacer que nos vengamos abajo y desechemos por completo nuestra meta a seguir. Tenemos que ser conscientes que conseguir algo cuesta mucho esfuerzo y tenemos que valorar cada paso que consigamos porque todo suma. No nos auto castiguemos cuando las cosas no nos salgan bien. De todo lo que hacemos siempre habrá algo bien hecho aunque nos parezca que no. Seguro que no somos un desastre. Y te lo dice alguien que es muy autocrítica. Pero he aprendido a darme tiempo cuando algo no está como a mí me gustaría.

Lo que hayamos conseguido, conseguido se queda. Lo aprendido, aprendido está. Entonces, partamos de nuevo nuestro camino por donde lo dejamos. A veces hay curvas para conseguir nuestra meta como en la carretera. Curvas, rectas, curvas, recta, subidas, bajadas…

Por ejemplo, llevas años preparándote para una oposición y todas tus energías están puestas en ella. Y seguramente estarás tan convencido de que te lo sabes tan bien que vas a aprobar seguro.

Pero has analizado el resto de las variables:

– ¿Te has parado a pensar en cuánta gente se está preparando para presentarse a lo mismo que tú?

– ¿Cuánta gente lleva tiempo, algunos más que tú, invertidos en ello? ¿

– ¿Y si en el examen cae algo que tú no llevas del todo bien seguro?

– ¿Y si cuando llega el momento los nervios te juegan una mala pasada?

– ¿Y si, ese día te levantas indispuesto?, etc.

Existen multitud de circunstancias e imprevistos que no podemos controlar y que pueden hacerte jugar una mala pasada. Y para ello también hay que estar preparado, sobre todo para que la frustración del momento no juegue en tu contra y te eche abajo todo lo conseguido.

Lo mismo pasa cuando uno te presenta a una entrevista de trabajo. No conocemos a nuestros “rivales” aunque conozcamos a la empresa. No conocemos lo que piensa el seleccionador ni lo que están buscando realmente aunque conozcamos las características del puesto. Quizás pensamos que  somos la persona que está buscando. Pero por muy bien hagamos la entrevista, a veces desconocemos que le interesa y que no le interesa al reclutador para que te descarte. Y no por ello hay que frustrarse. No, para nada. Hay que tomar las cosas de manera positiva. Ver de todo lo que hagamos una experiencia más en nuestra vida. Y sacar de lo malo el lado positivo. Piensa que quizás no ibas a encajar bien con ese puesto, que no es lo que a ti te conviene. No te conformes. Seguro que mereces algo mucho mejor.

Y esto te lo cuento desde la propia experiencia. Pues hace unas semanas estaba en una entrevista. Estaba en una empresa que conocía bien. Conocía bien el puesto de trabajo. E incluso a la directora del departamento pues ya había trabajado con ella en otra ocasión. Y había sido una buena experiencia para ambas. Pero desconocía a los otros candidatos. Así como lo que en realidad lo estaba buscando.

Al final resultó que no fui seleccionada porque buscaban otro perfil profesional del que yo tenía poca experiencia. Era un proyecto por muy poco tiempo. Y quizás encajaba mejor otra persona con más experiencia.

Y sinceramente, no me lo tomé a mal cuando me llamaron para contarme los motivos. Cosa que agradecí enormemente porque normalmente ni te explican nada. Luego me puse a pensar que no era el puesto que realmente estaba buscando, yo sigo en mi objetivo de dedicarme a la orientación laboral y el coaching que es donde me siento más y mejor identificada.

Aunque por otro lado, el que no me hayan seleccionado me hace seguir en búsqueda, esperando que encuentre la horma de mi zapato. Y a veces, solo a veces, se hace cuesta arriba…Pero hay que seguir.

Así, que como ves las cosas a veces no salen siempre como uno quiere. Pero no por ello hay que rendirse. Soy de las que piensa que las cosas suceden por alguna razón, que aunque ahora no las podamos ver con claridad. El tiempo nos la va a ir explicando y luego te darás cuenta que todo tiene sentido.

No dejes que nada ni nadie te eche abajo un sueño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: