ME DEBO UN RESPETO A MI VIDA

Nos llevamos todo el día corriendo de aquí para allá. Casi vamos con la lengua fuera y el corazón en vilo. Acelerados, incluso cuando dormimos. Queremos comernos el mundo y hacer mil cosas porque tenemos que llegar…¿Llegar? ¿A dónde? Cada día me pregunto cómo podemos vivir así…¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Es sano vivir así?

Pues no. No es nada sano vivir así. Con esta forma de vida tan acelerada sólo vamos a acortar más nuestra vida y estamos más proclives a padecer enfermedades que si tuviéramos una vida mucho más tranquila y pausada.

Y lo peor de todo es que queremos contagiar nuestras prisas y nuestra vida acelerada a los niños. ¿Qué equivocados estamos?

Hace unos días me decía mi hija: ¡¡Mamá tranquila!! No sé porque corres siempre. Si corres te vas a caer y luego no vas a llegar al cole.

¡¡Pero qué razón tiene mi pequeña!!

¡¡Cuántas lecciones de vida me da mi hija!! Y eso que es un renacuajo. Pues sí, deberíamos empezar a respetarnos a nosotros mismos. Respetar nuestra salud porque de ella, de su buen funcionamiento depende nuestra existencia. Si consideramos que nuestra vida vale lo suficiente tendríamos que bajar el nivel de vida y empezar a tomarnos las cosas con más tranquilidad. La hora del desayuno ó la comida debe ser prioritaria en nuestra vida para tener un día con fuerza y energía.

Respetar el tiempo que dedicamos con los nuestros. Nuestra familia, nuestros amigos debería ser lo primero del orden del día. Debemos respetar esos momentos que pasamos con ellos y prestarles toda la atención que se merecen. Escucharles, atenderles, hablar con ellos siempre que lo necesiten. No podemos decir: Ahora no puedo, luego. Porque sabemos de más que no hay un luego y el tiempo se pasa. Así que vamos a dejar un hueco en nuestro día a día para ellos porque ellos son los que nos importan de verdad.

El resto de las cosas importan menos. Debemos trabajar para vivir y no al contrario. Siempre lo digo y me lo repito todos los días: Trabajar para pagar las facturas, pero que el trabajo no me quite el tiempo de pasarlo con los que más importan.

Y es que tenemos solo una vida. Y tenemos que vivirla con los que nos rodean, con las personas que nos importan. Lo material carece de valor al lado de ellos.

Pero también te debes un respeto a ti mismo. Tú como persona eres único e inigualable. Y sólo tú puedes hacer que tu vida sea mejor ó peor. Empieza a respetarte, a quererte y a valorarte tal como eres. Es la única forma de que los demás te respeten. Todo los que tú eres se manifiesta a los demás. Y así te vean ellos te valoraran por lo que eres. No dejes de quererte y de respetarte.

SOLO UN DESEO: SER FELIZ

Hace unos días yo misma hacia una reflexión propia y me preguntaba: Ahora que llega mi cumpleaños no sé qué quiero…Después de pensar y darle vueltas me di cuenta que lo que quiero es ser feliz. ¿Pero qué hace falta para ser feliz?

Parece algo imposible de conseguir en los días que vivimos donde el dolor, las preocupaciones, las prisas, los agobios, las tragedias, etc. apenas nos queda tiempo para ser feliz. Quizás pensamos que es una quimera improbable de conseguir. Todo el mundo anda buscándolo sin encontrarlo y pasamos la vida corriendo de aquí allá y no valoramos lo cotidiano.

Pues sí. Ser feliz no es tan difícil si nos damos cuenta. Para ser feliz no tenemos que tener grandes cantidades de dinero ni grandes comodidades, ser feliz es mucho más sencillo. Hay gente que es tremendamente rica pero es infeliz. No quiero decir que el dinero no sea necesario, claro que lo es, tenemos que pagar todos los meses las facturas.

Pero sentir la felicidad está a nuestro alcance si valoramos lo que tenemos a nuestro alrededor. Ser feliz es levantarse todos los días y dar las gracias por un nuevo día vivido. Ser feliz es compartir un desayuno con tus hijos y con tu pareja. Ser feliz es abrazar a los tuyos y decirle cuánto lo quieres. Ser feliz es escribir un poema y regalárselo a quien tú quieras. Ser feliz es disfrutar cada día de un plato de comida. Ser feliz es tener una familia que te valora tal como eres, con tus defectos y tus virtudes. Ser feliz es disfrutar con los tuyos de un paseo por el parque. Ser feliz es ver una película y emocionarte con ella. Ser feliz es ver crecer a tus hijos. Ser feliz es ver la sonrisa de tu pequeño cuando te ve. Ser feliz es que te aplaudan por hacer tu trabajo bien hecho. Ser feliz es compartir un rato de juego con tu hija. Ser feliz es escuchar a un amigo y abrazarlo para darle ánimo. Ser feliz es disfrutar de un trozo de chocolate. Ser feliz es….

No sé tú pero después de lo que te acabo de decir creo que podemos mirar las cosas desde otro punto de vista. Claro que seguramente me dirás que a veces no es fácil. Que las cosas se tornan difíciles y todo cuesta más verlo con los ojos de la felicidad. Pero sólo quería decirte que ser feliz está en la cotidianeidad de nuestro día a día, que nos es una quimera imposible. Quizás es cuestión de rodearnos de gente que nos de calor, que nos de amor. Ahora solo pido un deseo: SER FELIZ

¿Y tú, crees que puedes ser feliz?¿Ó te falta algo para encontrarlo? Yo voy a intentarlo cada día.

YA SÉ QUIEN QUIERO SER…

Hace tiempo que te lo tendría que haber dicho querido lector. Tú que estás ahí detrás leyendo estas palabras. Pero no he podido hacerlo porque estaba inmersa en un cúmulo de sensaciones, sentimiento que me impedía mirarme a mí misma. Y ahora que he sido capaz de entrar en lo más profundo de mi yo me he dado cuenta de quien quiero ser. Ha sido un proceso largo y arduo que me ha llevado a chocar conmigo misma en muchas ocasiones pero ya sé quién soy y que quiero ser.

No quiero volver a mentirme nunca más, porque de nada sirve mentirme cuando en realidad yo quiero hacer otra cosa.

No voy a dejar de perder una oportunidad cuando se me presente porque me cuestiones lo que puedan pensar lo demás de si debo o no cogerla. Es mi vida y solo yo tengo el derecho a vivirla y a decidir como quiero que sea.

No voy a volver a sentirme culpable por lo que haya dejado de hacer al tomar una decisión. Y es que en toda decisión siempre hay algo que tienes que abandonar para seguir el camino que te has propuesto realizar.

No voy a tener miedo de no lanzarme a una aventura cuando he sido yo la que he decidido trazarme ese camino.

No voy a volver a mirar hacia atrás añorando que cualquier tiempo fue mejor que el presente. El pasado, pasado está, ya fue vivido y no va a volver nunca. Hay que mirar hacia delante con la certeza de que llevo mucho aprendido en mi recorrido y que va hacer que este presente sea distinto, no sé si mejor o peor, pero de cualquier modo es mi presente.

No voy a dejarme llevar por la masa cuando vea que todos hacen lo mismo si a mí no me apetece hacerlo o no estoy de acuerdo con ello. Voy hacer solo lo que yo quiera y me sienta feliz de ello. A veces coincidirá con lo que haga la mayoría pero otras, será completamente distinto.

Voy a vivir cada segundo de mi vida con la magia, la sorpresa, la ilusión con la que un niño vive cada momento pues cada instante de la vida es tan único que merece la pena vivirlo y saborearlo como un dulce chocolate.

Voy a compartir cada momento de mi vida con las personas que merecen mi cariño y mi admiración para que todas las energías fluctúen y florezcan llenas de amor.

Voy a ponerle toda la pasión a la vida cuando me levante cada día en lo que vaya haciendo para saborearlo al máximo como el más rico helado que haya probado.

Voy a empaparme de cada experiencia que venga a mi vida pues todas me pueden aportar algo nuevo. Habrá experiencias mejores y otras peores, o que me gusten menos. Cuando tenga mala experiencia intentaré evitarlas y apartarlas de mi vida cuanto antes para disfrutar de las buenas experiencias.

Voy a ver el lado positivo de las cosas aunque a veces sea difícil verlo porque estoy pasando un mal momento. Pero aunque a veces veamos las cosas de color negro sé que el arcoíris tiene más colores y que puede ir cambiando poco a poco. El sol puede salir en cualquier momento.

Cuando me sienta mal por algo o con alguien en vez de estar sufriendo innecesariamente voy hacer del diálogo mi mejor arma para llegar un buen entendimiento sabiendo que habrá cosas en las que poca solución podremos poner por nuestras diferencias pero al menos sabremos respetarnos.

Y sobre todo, he descubierto que lo mejor que quiero hacer es vivir, vivir cada segundo de mi vida porque ni siquiera cuánto tiempo voy a estar aquí.

¿Y tú has tomado ya el camino para tu vida?

¿PIENSAS VENDERTE A CUALQUIER PRECIO?

Hace unos días me comentaba un amigo lo contento que estaba de que después de mucho tiempo buscado y dejando su CV por muchas entidades y empresas le hubiesen llamado para una entrevista. Estaba tan contento que ya ni se acordaba de qué oferta era ni de qué condiciones económicas y laborales ofrecían. Y es que, después de tanto tiempo, y a pesar de su dilatada experiencia, casi había decidido aceptar lo que fuera con tal de insertarse laboralmente y dejar las filas del paro aunque ello supusiera bajar el listón salarial y de categoría profesional.

Entonces le pregunté “Pero, ¿lo has pensado bien? ¿Ya está dispuesto a aceptar cualquier cosa si todavía no has ido a la entrevista? ¿Ni siquiera sabes qué es lo que buscan ó si tú eres el candidato ideal y ya piensas que ese trabajo es para ti?

Entiendo su alegría. Hay que estar contento, dispuesto y preparado para cualquier oportunidad que se pueda presentar pero, ¿a qué precio?

Por un instante, le hice pensar que lo primero que tenía que hacer es buscar la oferta de empleo, leer bien lo que en ella aparece. Las condiciones laborales, así como las funciones principales del puesto. Luego, que tomara su CV y valorara si realmente es lo que busca o no. Sé que a veces ante la desesperación somos capaces de tirarnos a un pozo sin conocer cuáles son las consecuencias de ello.

Seguidamente, le aconsejé que no dejara de ir a la entrevista, fuera o no elegido para el puesto. Pues después de tanto tiempo sin ir, siempre es bueno que le vayan conociendo en cualquier entrevista y así mismo pones en práctica tu capacidad de venderte en ella. Por otro lado, muchas veces cuando vamos a una entrevista podemos ver con más claridad si es el lugar o no donde queremos trabajar, no solo por las personas que lo forman, sino también por el ambiente que se respira y porque a veces en una entrevista podemos aclarar cualquier duda que tuviéramos con respecto a dicho puesto de trabajo.

Una vez en la entrevista da todo lo mejor de ti. Que vean que eres un perfecto candidato pero tan poco te vendas al peor precio, es decir; no aceptes cualquier cosa por muchas ganas que tengas de trabajar. Valora todo lo que te ofrece la empresa pero también ponte en valor todo lo que tú eres como profesional. Los seleccionadores tienen que ver que no te vendes por cualquier cosa pero sí que eres una flexible que valora lo que te ofrecen. Como profesionales con una dilatada experiencia debemos hacer ver todo lo que podemos enriquecer a esa empresa pero tiene que valorar que todo lo bueno tiene su precio.

Tras finalizar la entrevista, reconoce todo lo que has hecho bien y lo que pudieras mejorar en próximas entrevistas. Valora los pros y los contras de dicha oferta de empleo para analizar si te conviene o no aceptar dicha oferta en caso de que seas seleccionado. Si consideras que no es lo que buscabas, no pasa nada. Ya llegará otra oportunidad laboral. Siempre he pensado que los buenos profesionales, tarde o temprano encuentran la empresa donde encajar para continuar su crecimiento profesional. Así que sigue buscando que ya te llegará tu oportunidad de oro. Seguramente no es la única entrevista que tendrás a lo largo de tu vida.

ATRÉVETE A RELUCIR TUS COMPETENCIAS PROFESIONALES

 

Siempre que voy por las mañanas y cuando al parque por las tardes, veo que hay muchas mujeres (en su mayoría) que se ocupan al completo de sus hijos y de su hogar. Son mamás todo terreno. Si, hacen un trabajo diario importante y no nos damos cuenta de lo duro que resulta ser madre de familia 24h al día, sin descanso alguno. Muchas de ellas, además son amas de casa “por fuerza mayor”. Sí. No eligieron serlo por sí mismas. Si no que por circunstancias de la vida se han dedicado durante años a cuidar de sus hijos, de su casa y de su familia. Y queramos o no es un trabajo duro y agotador.

No existe un manual para ser la mamá, esposa y mujer de su casa perfecta. Pero cada una lo lleva lo mejor que puede. Y Sin embargo, muchas de ellas tienen estudios superiores. Pero las circunstancias de la vida les llevó un día a perder su trabajo cuando llevaban muchos años trabajando y ahora están desempleadas.

Hace unos días conversaba con una de ellas en el parque y me decía:

“Yo estudié arquitectura. Y estuve trabajando pues más de 10 años. Vamos prácticamente nada más acabé la carrera empecé a trabajar pero con eso de la crisis, la empresa donde estaba tuvo que hacer reducción de plantilla y me vi fuera. Ahora llevo más de 3 años sin trabajo. Los niños ya son un poco mayores y la verdad me gustaría poder volver a trabaja fuera aunque sea una media jornada. Pero a estas alturas. ¿Quién me va contratar a mí?”

Son mujeres que llevan tanto tiempo fuera del mercado laboral que volver a él se les hace un mundo, no porque no tengan cualidades profesionales estupendas si no porque ni siquiera saben cómo hacer un CV, una carta de presentación, ó cómo venderse para captar la atención del responsable de selección de personal de una empresa.

Porque claro, ¿cómo van a rellenar ese vacío de años donde aparentemente no han hecho nada? ¿Cómo van a justificar esos años dedicados a su familia 24h? Es difícil, ¿No? Quizás lo sea. No digo que no. Pero quizás sea más claro y relevante hacer un CV por competencias. ¿Y qué es eso? Pues un CV donde pongas en valor todas tus habilidades y cualidades personales y profesionales.

Y te preguntarás ¿Qué competencias puede tener una mujer que durante años se ha dedicado a cuidar de su hogar y su familia? Pues muchas. Más de las que te imaginas. Empecemos:

  • Organización y Planificación.- Para llevar una casa hace falta organizar la comida, compatibilizar los horarios de los niños con el horario del colegio y las actividades extraescolares. Organizar la limpieza, las lavadoras, la plancha, la compra, etc. Los horarios del baño, la comida, la hora de acostarse, etc.
  • Responsabilidad.- 100% responsable. Cuidar de un niño hace falta mucha responsabilidad ya que hay que cuidar su alimentación, su higiene, su educación, sus hábitos saludables, su educación, etc.
  • Resolución de problemas.- ¿Cuántas veces no te has encontrado que tu hijo/a viene con alguna actividad del colegio que jamás la habías visto y encima es para el día siguiente? Rápidamente buscamos ayuda de quien haga falta: amigos, vecinos, familiares y si hace falta del Sr. Google. ¿Y cuando tu hijo/a se pone enfermo de madrugada? Rápidamente a buscar el maletín de urgencia y medicinas para intentar paliarlo. Y si con ello no fuera necesario pues a urgencias. ¿Cuántas veces tu hijo/a llora y protesta porque su juguete favorito está en algún lugar de la casa y no lo encuentra? Vas tú y como el mejor detective lo encuentras debajo del cojín del sofá. Siempre hay una solución para todo. Somos expertas en solucionar problemas.
  • Toma de decisiones.- En casa no hay tiempo para pensar una solución más acertada cuando la niña/a niño se porta mal. Hay que buscar la solución más rápida para atajar el problema y casi siempre es quitarle algo que le gusta mucho. Luego reflexionaremos y nos pondremos con el problema más a fondo para llegar a una solución más acertada y duradera.
  • Trabajo en equipo.- El casa el trabajo en equipo es lo que mejor funciona para llegar siempre a todos lados. Padre-Madre-Hijos. Si todos colaboran podremos conseguir nuestros objetivos. Por ejemplo, que hay que ir al cole. Pues uno se encarga del desayuno, otro de preparar las mochilas con sus desayunos correspondientes, otro de que se vistan y peinen los niños, otro de hacer las camas, otro de recoger las cosas importantes, y cuando todos estén listo salimos. Así conseguimos llegar a tiempo.
  • Escucha activa y Comunicación.- Importante. Escuchar, atender lo que nos quieren decir para poder transmitir nuestra opinión de la mejor manera.
  • Empatía.- Cuando algún miembro de la familia esté mal, escucharlo y comprenderlo para darle aliento y que no se venga abajo. Hacerle entender que nos ponemos en su lugar y que lo vamos a apoyar e intentar ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Y cuando esté contento y feliz por algo, celebrarlo de la mejor manera. Tanto para uno como para otro, el abrazo es uno de los mejores gestos que podemos tener.
  • Inteligencia emocional.- capacidad de reconocer nuestros sentimientos y saber controlarlos en cada momento, así como manifestarlo de la mejor forma para establecer una relación amable, cordial y sincera con las personas que nos rodean.
  • Puntualidad.- Eso es algo que está a la orden del día. Llegar puntual al colegio, a las actividades extraescolares, a la cita con el médico, etc.
  • Habilidades Sociales.- En el parque conocemos a los papas y mama de los amigos de nuestros hijos y entablamos relaciones sociales cada vez más extensas lo que nos permite conocer a gran cantidad de personas con las que a veces entablamos una relación de amistad y otras, de cordialidad.
  • Creatividad.- Sobre todo cuando hay que improvisar en los deberes de los niños ó en los distintos disfraces a los largo del año.
  • Compromiso.- 100%. Mayor compromiso el que tiene una madre por sus hijos es imposible.
  • Tolerancia al stress y Resistencia.- eso lo que más. Pues lo niños a veces nos ponen al límite con sus exigencias, sus berrinches y sus pataletas. Pero no por ello bajamos la guardia ni le damos todo lo que nos piden.
  • Flexibilidad.- Cualquier imprevisto puede hacer que nuestro plan inicial para hacer durante ese día hace que tengamos que cambiar nuestra perspectiva y tengamos que modificar la ruta que íbamos hacer. Pero siempre nos adaptamos a todo lo que vaya surgiendo para hacerlo lo más llevadero posible.
  • Tenacidad.- Mucha. Cuando nos empeñamos en conseguir que nuestros hijos entiendan porque se hace eso y no otra cosa, no bajamos el listón ni la guardia y de una manera u otra, lo conseguimos.
  • Liderazgo.- Después de todo lo anterior comentado. ¿Alguien duda del liderazgo en una madre?

No sé si te habrá servido de algo ver todas las habilidades y cualidades que puedes tener. Sí tú, querida madre de familia. Seguro que ni te las imaginabas. Espero que ahora tengas más claro todo lo que vales y puedes empezar a desempolvar ese CV que tenía guardado y a reestructurarlo y darle énfasis a todo lo que ya tienes ganado. Pero si aun así te encuentras algo confusa y no sabes por dónde empezar siempre puedes acudir a un centro de orientación laboral ó solicitarme ayuda.

 

CONCÉDETE UN SEGUNDO PARA RELFEXIONAR

 

Hace unos días volví a retomar la natación. Un deporte que para algunos pudiera parecer monótono y aburrido, pero que sin embargo; para mí es todo un plus de energía y vitalidad. Es un deporte que me permite estar bien conmigo misma y fortalecer mi salud. Así como, pensar, reflexionar sobre distintas cosas que me preocupan en el día a día. De hecho las mejores ideas me surgen cuando estoy nadando. También me sirven para descargar todos mis malos momentos, mis malos pensamientos y llenarme de energía positiva.

Y ahí es donde quiero llegar. Últimamente han surgido muchos profesionales, coach y conferenciantes que te quieren vender “la moto”. Y no es que yo quiera criticarlo ó minusvalorarlo, ni mucho menos. Tienen mucho mérito haber llegado hasta donde están. He escuchado y asistido a alguna de las conferencias de algún que otro. Y todas me parecen magníficas. Todos van a hablarte de que tienes que tener una actitud positiva, que si quieres puedes ser más feliz, que tienes que valorarte más, reinventarte, que tienes que sacar lo mejor de ti mismo, etc. Sí, todo eso está muy bien. Pero parece como si todo lo que te dijeran lo pudieras hacer en un abrir y cerrar de ojos.

Es verdad que cuando sales de esa charla que te han dado, sales superfeliz, te quieres comer el mundo y sientes que vas a poder con todo. Pero, a la mañana siguiente, cuando te levantas y ves tú realidad, te das cuenta que no es tan sencillo. Pero como todo, hay que tomarlo en su justa medida. No es oro todo lo que reluce. Y es que hay que tener en consideración que estas personas van a hablar en general, y de forma global. Y quizás puede que para ejemplificar de lo que están hablando comenten algún caso real. Pero no significa que estén hablando de ti. Tienes que extraer de todo, aquello que realmente puede valer con tu vida en ese instante. Cada persona es distinta según sus circunstancias personales.

Cada persona es distinta y cado uno tiene sus circunstancias. Y es que hacer todo lo que comentan para motivarte e ilusionarte en el día a día cuesta mucho. Y a veces muchísimo.

En realidad es un trabajo diario el que tenemos que hacer con nosotros mismos. Porque una no está todos los días “happy, happy, happy”. Pues no. Hay días buenos y otros no tan buenos. Hay días que levantarse cuesta horrores. Pensar en qué tienes que hacer ese día, y cómo vas a enfrentarte a él no es cosa fácil.

Los que tienen trabajo porque tienen que aguantar algún pesado de turno: un compañero, un cliente, ó un jefe…Y los que no tienen trabajo porque tienes que ponerte a buscar trabajo aunque sea debajo de las piedras y a veces, una no sabe ya que inventarse…Los que tienen familia porque vamos todo el día corriendo para llegar a tiempo a todos lados tirando de los niños y a veces, hasta de la pareja…Los que viven solos porque tienen tantas ocupaciones que apenas tienen tiempo ni de pensar…Al final todos tenemos tantas cosas que hacer que cuando llega al final del día no te pones a pensar en si tu vida está bien como está o quieres cambiarla.

Por eso, quiero que te concedas un minuto para reflexionar. Para escuchar al dedillo las charlas y conferencias que dan algunos de estos magníficos profesionales y valores qué de positivo puedes extraer para mejorar cada día un poquito de tu vida.

No quieras comerte el mundo en dos días porque Dios utilizó los siete días de la semana, así que date tiempo y planifica lo que quieres hacer.

Proponte pequeñas metas diarias. No quieras llegar rápido al Kilimanjaro pues llegar arriba de una sola vez es casi imposible.

Escribe en un papel cuál es tu objetivo. Y tradúcelo en pequeñas acciones que puedas ir realizando cada día. Si algún día no consigues hacerlo, no pasa nada. Concédete el beneficio de volver a intentarlo mañana, y si mañana tampoco se puede pues pasado mañana.

Felicítate cuando hayas conseguido algo que te habías propuesto. ¿Quién mejor que tú para aplaudirte y mimarte? Siempre se ha dicho que si no empezamos a querernos a nosotros mismos cómo vamos a querer a los demás. Si regalar amar primero tienes que amarte mucho y muy fuerte para repartir todo lo que tienes, cuanto más te ames más podrás amar a los demás.

Sonríe cada día. Al menos inténtalo. A veces cuesta mucho y hay días en que una no se quiere ni mirar al espejo. Ese día puedes al menos, intentar estar bien con los que te rodean aunque no les sonrías. Pero si puede, sonríe un poco. A veces, va bien ponerse un poco de música. La música siempre alegra.

Busca alguna actividad que te motive. Si haces algo que realmente te gusta mucho y te apasiona, seguramente te sentirás mejor contigo mismo y podrás motivarte con facilidad. Puedes ser cualquier cosa: un deporte, pintar, cocinar, escribir, etc

¿Crees que con estos pequeños consejos puedes mejorar tu vida un poquito?

¿Por qué no?

¿Lo intentamos?

 

 

ME DA VERGUENZA: ESTOY EN PARO

Hace unos días en una reunión informal en un cumpleaños me tropecé con una mujer a la que conocía de hacía tiempo y que hacía unos meses que no la veía. Empezamos la conversación rememorando cómo habían sido nuestras vacaciones que ya quedaban en el recuerdo pero sin querer la conversación se desvió hacia el tema del empleo, será porque sabe que soy orientadora laboral y estaba, sin quererlo, necesitando ayuda. Me decía:

“Hace poco que me he quedado en paro. Y me cuesta decirlo. Casi me da vergüenza. Porque yo siempre he tenido trabajo. Ha sido un palo terrible. Yo no sé hacer otra cosa que trabajar fuera de mi casa, y ahora que estoy en casa, todo se me hace un mundo. Pero lo peor, es cuando quedo con mis amigas. Ellas trabajan. Van y vienen a donde quieren. Pueden comprarse lo que quieran. Yo ahora no puedo hacer eso. Me siento ridícula con ellas. Casi estoy pensando dejar de verlas. Me siento inferior. ¿De qué puedo hablar ahora? De nada. Siento cómo mi vida se ha paralizado. Y me duele tanto…”

 

Después de escuchar sus palabras sentí inmensa pena porque pensara así, pero sobre todo me daba rabia que creyera todo lo que estaba diciendo. ¿Cómo es posible que estuviera diciendo esas palabras?:

Me da vergüenza. Me siento ridícula. Me siento inferior.

¿Por qué? Fue lo que me pregunté yo y en ese momento no me atreví a contestarle pues la pobre se sentía tan mal que creo que no esperaba que yo me parase con ella a analizar cada palabra que estaba diciendo. Pero ahora quiero analizarlo.

1.- Me da vergüenza: ¿Vergüenza de qué? Tú no has provocado esa situación. No eres culpable ni tienes por qué sentirte culpable d estar en paro. Tenlo claro. Estar en situación de desempleo no significa que vayas a quedarte en casa de brazos cruzados porque las ofertas de empleo no llegan por arte de magia por mucho que queramos. Así que lo que tienes que hacer es levantar la cara y mirar al frente. Toma la sartén por el mango. Es tu vida la que tienes ahora en tus manos. Coge tu CV. Ponte en valor. Analiza todo lo que has hecho durante todos estos años. Y ahora empieza a ver dónde puedes trabajar y qué necesitas mejorar. Quizás es el momento de reciclar tus conocimientos. Ahora tienes un CV con mucha más experiencia pues ve a por ello. Fíjate en ofertas de empleo donde puedas encajar y deja allí tu CV.

2.- Me siento ridícula: ¿Ridícula? Ridículo no es quedarse en paro. Ridículo es el que no hace nada en su vida, sólo vivir del cuento – que de esos hay unos cuantos-. No te sientas así porque no es cierto. Tienes muchas cosas positivas que seguramente no tenías antes de trabajar. Has aprendido durante todo este tiempo cosas nuevas que te han aportado mucho e igualmente tú has aportado a la empresa. Así que no te quedes con los brazos cruzado y solicita una carta de recomendación en las empresas donde hayas estado trabajando. Es importante recabar cuanta más documentación tengas mejor para poder presentarla en las nuevas ofertas de trabajo que puedan aparecer, ya sea por convocatoria ó por autocandidatura. No descartes nada.

3.- Me siento inferior: ¿Inferior a quién? ¿Inferior porque no tienes trabajo? Recuerda que por el hecho que esté desempleada que no en paro –eso sería si estuvieras de brazos cruzados sin hacer nada-, no significa que vayas a estar menos activa. Ahora tienes que seguir una rutina al igual que antes. Y tu rutina será hacer búsqueda activa de empleo. Y te puedo asegurar que en ello se te van a ir unas cuantas horas al día.

Sentirse inferior es algo que nunca he entendido pues es algo que está sólo en nuestra cabeza, que nosotros nos inventamos y nos empeñamos en creernos tal estatus. No hay nadie ni inferior ni superior. Simplemente somos personas distintas. Cada uno con sus capacidades, cualidades, aptitudes y actitudes personales y profesionales. Eso es lo que te va hacer diferente al resto de las personas. Recuerda que no hay nadie igual a ti, aunque haya tenido los mismos estudios ó el mismo trabajo, pues cada uno aporta un valor distinto según su personalidad. Así que, por favor; no te sientas inferior a ninguna persona por lo que tengan. Las cosas no determinan nuestra vida. Lo que puede hacer una vida mejor ó peor es cómo nos enfrentamos a las dificultades. Si somos ó no personas resilentes. Si somos personas positivas ó negativas.

Ahora que estás en situación de desempleo es el momento de desempolvar nuestro CV. De darle la vuelta y crear nuestro mejor perfil. De crearnos una marca personal que sea imposible de rechazar. Esa es la que nos va abrir camino. De hacer ver al mundo que valor tenemos y cuánto podemos dar. De convencernos que somos una profesional incuestionable, deseoso de seguir creciendo y mejorando pero aportando todo nuestro conocimiento para construir nuestro futuro profesional. Debemos mostrarnos tal como somos aportando toda nuestra pasión a lo que hacemos pues el amor es capaz de florecer en los sitios más recónditos. No te pongas límites que ya la vida te da tropiezos cuando menos lo esperas.

NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS CONSTRUIR HOY: TU SUEÑO

“Porque nunca es tarde, y el tiempo solo se acaba cuando la vida termina. Y hasta ese momento, siempre existe una posibilidad para todo”

Hace poco leí esta frase que me ha hecho pensar mucho durante estos días. Ahora que puedo tener un poco de tiempo para pararme a leer y escribir – muy poco tiempo, en realidad. Solo cuando el silencio se asoma en casa. Cosa que con dos pequeñines es difícil-

Y es que a veces no nos damos cuenta cuantos sueños, cuantas ilusiones tenemos por cumplir. Esos sueños deberían ser el motor de nuestra vida. Nunca tirar la toalla. Muchas veces nos autoconvencemos diciéndonos como ya soy mayor para que voy a luchar por lo que quería hace años. ¿Y por qué no? Si quieres algo tienes que ir a por ello. No hay cosa más triste en esta vida que tirar un sueño por la borda.

Hay personas que luchan por ello hasta el último día de su vida como Leo Benatar, un anciano que a sus 86 años consiguió un máster en la Escuela Georgia Tech en EEUU. Él tuvo que abandonar sus estudios a los 50 años pero nunca dejó de pensar que algún día los volvería a retomar. Ó la tailandesa de 91 años que a esa edad consiguió su título universitario de Ecología Humana.

Os voy a contar el caso de unas amigas. Ellas tenían un sueño. Un sueño de emprendimiento. Un sueño que creía que era difícil materializar. Pero que siempre estuvo en sus mentes. Durante 20 años tuvieron una vida cómoda, confortable y sin preocupación alguna. Tenían trabajo. Un trabajo que les gustaba mucho, les apasionaba trabajar por y para las personas con discapacidad. Pero un día sin ellas imaginárselo, todo se quebró. La empresa decidió hacer un ERE y hasta aquí hemos llegado. Fue un momento muy crítico en sus vidas. Pero se armaron de un gran valor y fortaleza. Entonces sacaron su sueño. Lo pusieron encima de la mesa. Las dos se miraron y se preguntaron ¿Por qué no? Y ahí empezó todo. Poco a poco y con mucho miedo en el cuerpo pues no sabían cómo les iba a ir. Pero lo que tenía claro era que no iba a tirar su sueño a la primera de cambio. Pero les apasionaba la idea de crear y darle forma a lo que durante años había rondado por su cabeza. Los comienzos como todo, fueron difíciles. Los clientes poco a poco les iban llegando. El boca a boca funciona mejor que cualquier red social. Pero también crearon su perfil en la red social y una web de su página. Ahora tiene su empresa y siguen teniendo la misma ilusión y ganas que al principio. Cada año intentan proponer alguna actividad nueva, algún curso nuevo, algún evento… Su empresa se llama Égola. Siempre están en constante crecimiento. Y es que en esta vida no puedes dejarte vencer ni por lo miedos ni por la desilusión porque eso destruye cualquier sueño. Las admiro mucho por todo el coraje que le pusieron para construir lo que tanto querían y me alegra verles como van creciendo.

La vida no termina cuando se acaba un empleo. No, para nada. Las cosas no suceden por casualidad. Las cosas siempre tienen un por qué aunque ahora estemos tan ofuscados por la pérdida del trabajo que no nos permita ver más allá. No estoy diciendo que el desempleo sea lo mejor que te pueda ocurrir en la vida. Para nada. Es una situación difícil y a nadie le gusta que llegue ese momento. Pero cuando llega es el momento de pararte a pensar. Piensa qué quieres hacer ahora que vas a tener mucho tiempo libre. Quizás es el momento de retomar unos estudios para crecer profesionalmente. Quizás es el momento de leer todos esos libros que no has podido hacer mientras estabas tan ocupado con el trabajo. Quizás es el momento de analizar tu CV y de volverlo a crear poniendo énfasis en aquello que destacas. Quizás es el momento de dirigirte a aquellas empresas donde te gustaría hacer carrera profesional. Ó quizás tienes la suficiente experiencia como para crear tu propia empresa. ¿Por qué no?

Hace poco leí algo que Steve Jobs, fundador de Apple. Me pareció muy curioso leer esas palabras de alguien que lo tenía todo. Era un hombre inmensamente rico, tan rico que una piensa que nada le podía hacer falta. ¡Qué equivocados estamos! Y es que cuando le detectaron el cáncer de páncreas lo tenía muy avanzado. Ni siquiera la ciencia ni todo su dinero pudieron pararlo. Comentaba que se había pasado toda su vida guardando y amasando una gran fortuna pero que durante todo ese tiempo había estado perdiendo cada día lo más importante: El amor. Sí, el amor lo puede todo. Se había perdido tiempo y momentos con su pareja, con sus hijos, con su familia. Y eso ya no lo pudo recuperar.

Pues sí. Y es que si hacemos las cosas con amor podemos llegar mucho más lejos en todo que cuando la hacemos con desgana y sin importarnos nada. Nuestra vida está llena de momentos, de oportunidades y tenemos que dar a cada cosa su justa medida. Invertir todo nuestras energías en el trabajo nos aparta de nuestros seres queridos. El trabajo está bien para nuestro crecimiento personal y poder pagar las factura. Al fin y al cabo son los que nos hacen la vida un poco más cómoda. Pero debemos también dedicar tiempo a los que realmente están con nosotros en cada instante de nuestra vida.

Por eso, en momentos de “inactividad” aparente siempre hay que buscar la oportunidad donde no existe. Y si no la encontramos pues la creamos nosotros. Lo peor es estar tumbados en el sofá lamentándonos y sintiéndonos mal por la pérdida de empleo. Es bueno hacer un duelo. Pero ese duelo tiene que servirnos para levantarnos y coger las riendas de nuestra vida. Que nada te pare. Tengas la edad que tengas, siempre hay momento para crear algo nuevo. Todos tenemos algún talento. Sólo tienes que buscarlo. Conocerte a ti mismo y descubrir qué puedes hacer.

No te dejes vencer por las tinieblas de la desidia, la avaricia, el orgullo, el poder porque esas no te van a dar la vida. Más bien te la quitan. Lo que realmente te da vida es el amor que pongas a cada cosa que hagas, la energía e ilusión que le des a construir tu sueño. No importa la edad porque hasta el más anciano siempre tiene un sueño por conseguir. No hace mucho leí que una mujer con casi cien años había conseguido su título universitario. Era su sueño y ya lo tenía y eso le hacía inmensamente feliz.

Te invito a que no dejes de luchar y sigas creciendo personal y profesionalmente.

¿Algún sueño por cumplir?

TENGO UNA HERRAMIENTA: EL SILENCIO

El silencio es un arma que deberíamos utilizar en nuestra vida más de lo que pensamos. Tanto a nivel personal como a nivel profesional. Y es que estamos metidos en un laberinto de ruidos incesantes que ni siquiera nos damos cuenta de la necesidad de pasar más tiempo en silencio que nos ayude a pensar, a recapacitar y a poder continuar nuestra vida en un estado más relajado del que estamos cada día. Todo a nuestro alrededor es ruido constante. Que si los coches de la calle, la gente hablando o gritando, los niños, el ruido ambiental, las preocupaciones del día a día que nos martirizan constante mente, el trabajo cuando lo tenemos y cuando no, la preocupación de encontrarlo, ni siquiera cuando vamos a dormir en la noche encontramos ese espacio de silencio…A veces es difícil buscar un momento donde el silencio sea lo único que escuchemos.

Pero debemos ser conscientes que si queremos avanzar y crecer en nuestra vida debemos hacer un STOP ó un BREAK. Decir ¡BASTA YA! ¡HASTA QUÍ HEMOS LLEGADO!

Haciendo un símil con los retiros espirituales donde las personas que acuden durante una horas ó incluso unos días para permanecer en silencio, abstrayéndose del mundanal ruido y concentrarse en su mundo espiritual mediante la meditación y la oración. Así mismo deberíamos hacer un retiro profesional para poder encauzar nuestro futuro profesional, incluso hasta el que tiene un puesto “estable” – y es que estable no hay nada hoy día porque todo, hasta lo q pueda parecer fijo cualquier día se desmorona y te quedas sin nada-. Siempre hay que estar en continuo aprendizaje para ir creciendo profesionalmente. Todo se puede aprender. Todos tenemos la capacidad de aprender algo nuevo que nos haga ser un mejor profesional para ayudar a otros ó hacer un trabajo lo mejor posible.

Y este “retiro profesional” que deberíamos hacer al menos una vez al año para resetear todo lo adquirido, hecho y/ó aprendido debe hacerse en una especio donde la principal herramienta sea el silencio:

  1. Busca un espacio donde nadie te vaya interrumpir las próximas horas. Desconecta tu teléfono. Túmbate en una cama ó en el suelo, donde te sientas más cómodo. Cierra los ojos. Y ahora inspira y expira. Escucha tu respiración cómo sube y baja. Oxigénate. Ve relajándote poco o a poco. Sentirás cómo dejas de sentir tu propio cuerpo para centrarte en tu yo interior. Libérate de tus pensamientos negativos y positivos. Deja de pensar. Sólo concéntrate en tu propia respiración. Relaja tus músculos de los brazos y luego los de las piernas. Relaja los hombros. Relaja el cuello. Relaja el resto del cuerpo. Déjate llevar hasta conseguir liberarte de todo lo que te ata. Respira. Respira. Cuando estés completamente relajado estarás preparado para poder conocer tu yo.

 

  1. Ahora es el momento de analizarlo todo.

        Hazte estas preguntas y contesta lo primero que se te venga a la cabeza.

¿Qué has hecho hasta ahora?

¿Estás satisfecho con lo que has conseguido?

¿Qué es lo que quieres?

¿Qué es lo que buscas?

¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?

¿Qué te impide avanzar?

¿Cómo puedes hacerlo?

¿Necesitas cambiar algo?

  1. Coge un folio y divídelo en cuatro partes.
LO QUE HAS CONSEGUIDO LO QUE TE FALFA POR CONSEGUIR

 

TUS OBSTÁCULOS

 

LO QUE VAS HACER

 

Rellena cada cuadrante. Luego léelo en voz alta y reafírmate en lo conseguido. Del cuadrante donde estas tus metas, extrae en un papel aparte aquellas q te puedas comprometer a conseguir en el plazo de un año, escríbelo en grande y pega el papel en un lado visible – el espejo del baño, tu escritorio, la puerta del frigorífico…- de modo que cada mañana cuando te levantes puedas leerlo para recordar cuales son tu objetivos.

  1. Planifica cómo vas a conseguir esos objetivos. Es importante que no te marques muchos objetivos porque de lo contrario será contraproducente y lo único que vas a conseguir es frustrarte. Es preferible que marque uno ó dos objetivos para que pongas todo tu potencial y talento en conseguirlo. Cada peldaño que consigas hacia arriba será positivo para el objetivo final. Prémiate por cada cosa conseguida por muy pequeña ó trivial que parezca, todo suma. ¿Qué vas hacer para conseguirlos? ¿Necesitaras buscar aliados? ¿Cuánto tiempo le vas a dedicar al día para luchar por ello? ¿Cómo lo vas hacer?

 

  1. Vuelva a tumbarte en la cama. Cierra los ojos y visualiza cómo vas a ir dando los pasos para conseguir llegar al objetivo final, eso te ayudará a confiar más en ti cuando ponemos imagen a aquello que queremos llegar. Siempre debemos hacer una imagen positiva de lo que vamos a conseguir.

 

  1. Los inconvenientes. No te voy a negar que en todo proyecto y objetivo profesional siempre hay algún escollo que salvar. Nadie dijo que fuera fácil. Seguramente te vas a encontrar muchos inconvenientes por el camino que incluso te harán dudar si seguir adelante o dejarlo todo. En esos momentos, lo mejor es hacer un parón. Respirar hondo. Volver a nuestro yo interior y cuestionarnos hasta donde hemos llegado y cómo vamos a continuar. A veces para conseguir nuestra meta el camino se hace más cuesta arriba o con curvas, entonces tendremos que replantear el camino. Puede que tardemos más en llegar pero no dejemos de avanzar. Incluso puede que tengamos que parar ahora y volver a continuar cuando las cosas estés más claras o sea el momento más propicio. Pero si estamos convencidos de nuestro fin lo lograremos tarde ó temprano.
  1. Cree en ti. Cree en ti y en tu objetivo. Si no crees que es posible conseguirlo nunca lo vas a conseguir. Sin embargo, si te convences y cree en ello será más fácil poder alcanzarlo. Repítete a ti mismo: PUEDO HACERLO. SOY CAPAZ DE ELLO PORQUE VALGO MUCHO.

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