¡¡QUE NADIE TE PONGA LÍMITES!!

Seguramente habrás oído hablar mucho de la llamada zona de confort o ¿no? …Y es que me cuestiono si realmente existe la zona de confort o más bien las circunstancias personales, económica, profesionales y/ó sociales no nos dejan avanzar hacia nuestra mejorar profesional, hacia lo que de verdad queremos hacer.

Te habrás planteado mil veces salir airosa de cada situación que se te plantea cada día. Te habrás planteado cada mañana cambiar de vida porque estás harto de tu jefe ó de tus compañeros ó de tus clientes. Te habrás planteado cada minuto de tu vida si de verdad quieres vivir esa vida que estás llevando…Pero ni siquiera tienes tiempo de ponerte a pensar en qué hacer con tu vida…Y te entiendo perfectamente. He vivido alguna vez una situación parecida.

A veces, son los demás, los que están a tu alrededor los que te hacen ver que para qué vas a cambiar de vida si no eres capaz de hacer más de lo que ya haces profesionalmente. Para qué te vas a plantear promocionar si con tu puesto de trabajo y las responsabilidades que te han dado, vas “sobrao”… Ni siquiera te debes plantear aspirar a tener un puesto más elevado del que ya tienes. Es que en realidad, ellos te han hecho pensar que eres minúsculo entre tanta arena que hay a tu alrededor. Y ser líder de una grupo de personas, eso es demasiado para ti. Ó a lo mejor, es que como tienes alguna discapacidad, plantearte un trabajo algo más importante que estar sellando unos papeles en una habitación tú solo, ni se te ocurra planteártelo….

¡¡PUES NO!!

¡¡NO TE CREAS LO QUE LO DEMÁS DICEN DE TI!!

¡¡NO TE CREAS QUE NO ERES CAPAZ DE MUCHO MÁS!!

¡¡QUE NADIE TE PONGA LÍMITES!!

¡¿Quién es nadie para cortar las alas a otros?!

Si alguien te quiere cortar las alas es que tiene miedo de ti. Miedo de que le superes. Miedo de que seas mejor persona que él. Miedo de que puedas ser capaz de hacer algo mejor de lo que ya haces. Miedo de que tus ideas sean mejores que las suyas.

MIEDO…

 

No te conformes con las migajas que van dejando los demás, que se crean superior a ti. No te conformes con las palabras necias y vacías que pretenden aminorarte y hacerte daño.

Tú puedes conseguir lo que te propongas. Sólo debes hacerte un plan de estrategia para ir subiendo cada día un peldaño que te haga poco a poco conseguir estar donde tú quieres. Es cuestión de ACTITUD. Es cuestión de mirar de frente a las cosas y ver hasta dónde quieres llegar. Los límites te los pones tú.

Y cuando mirar atrás y veas todos los logros conseguidos por ti, seguro que te vas a sentir feliz de haberlos alcanzados. Pero recuerda quelas cosas no llegan rápido e inmediato. Hay que ir paso a paso, construyendo tu futuro. No va ser fácil, seguro. Pero si lo haces con el corazón, nadie te va a vencer.

Levántate cada día con ACTITUD POSITIVA y lucha por lo que quieres. Yo he conseguido muchas de las cosas que me he propuesto a lo largo de mi vida, y a veces cuesta mucho porque crees que no lo vas a conseguir, que se te cierran las puertas, pero siempre hay alguna ventana abierta que te llena de aire fresco y te empuja para que sigas adelante.

Pues adelante, que la vida es de los VALIENTES.

LA PELÍCULA “CAMPEONES”

Hace unos días fui a ver la Película “Campeones” de Javier Fresser protagonizada por personas con discapacidad intelectual y/ó del desarrollo. Fui a verla por dos motivos principalmente:

1ª Porque quería ver cómo reflejaban la realidad diaria de las personas con discapacidad intelectual y/ó del desarrollo. Quería saber si era pura ficción ó se acercaba a la realidad.

2ª Porque llevo muchos años trabajando con personas con discapacidad intelectual y/ó del desarrollo y me picaba el gusanillo verla.

Y la verdad es que aunque al principio pensé que no me iba a gustar nada la película pues no iban a reflejar la realidad de las personas con distintas capacidades sino que iba a ver una película donde se les trataba como “tontitos”. Me llevé una grata sorpresa.

Y puedo decir que en los últimos tiempos no había visto una comedia igual. Me he reído a carcajadas tanto como me ha hecho llorar de sentimiento. Porque algunas las he vivido en primera persona y otras las he visto en compañeros de trabajo que he tenido. Desde luego, si tuviera que escribir un libro de anécdotas que he ido viviendo ó me han contado con personas con discapacidad intelectual, tendría para uno y más.

Pero me gustó mucho la película. Disfruté mucho de ella. De hecho me metí tanto, que a veces me daba la sensación que estaba yo ahí animando a los chicos a seguir jugando en el partido.

Desde luego, es una película que recomiendo de ver. Y es que no sólo te acerca un poquito a la realidad de las personas con discapacidad intelectual y/ó del desarrollo. Sino sobre todo, te hace ver, cómo no hay ninguna persona “normal” como algunos suelen decir. ¿Qué es eso de “ser normal”? Realmente eso no existe. Deberíamos decir que cada persona tiene sus capacidades, sus dificultades y sus necesidades. Todos somos distintos pero en equipo podemos conseguir lo que nos propongamos. Es una película que te llega al corazón, que te hace reflexionar sobre este mundo que hemos creado con patrones fijos y nada flexibles. Tenemos que cambiar el chip, nuestra forma de ver el mundo es mucho más amplia que la que nos hicieron creer cuando éramos pequeños. Y es que en el respeto a la diversidad está el quid de la cuestión. Si educamos a todas las personas bajo el paraguas del respeto, es mucho más fácil convivir con las personas, independientemente de su capacidad hacia las cosas. A través del respeto, se eliminaría el” bullying” en los colegios y el “burning laboral”. En la diversidad está el aprendizaje.

La verdad, es que aunque en la película sólo refleja una mínima parte de la vida de las personas con discapacidad intelectual y/ó del desarrollo nos hace entender que lo más importante es el trato hacia ellos como personas y no como “objetos de lástima”.

Creo que es una película muy necesaria para dar visibilidad a unas personas en las que todavía algunos no los tratan de igual a igual ó los tratan con lástima. Ojalá esta película sirva para concienciar más mente y ampliar su percepción hacia las personas con distintas capacidades.

Felicidades a todo el equipo por tan magnífica película.

 

LA AVENTURA DE LAS PRÁCTICAS Y EL EMPLEO CON APOYO

Hace ya algunos meses comenzó toda una aventura para unos chicos/a con discapacidad intelectual, para DOMUS VI Alcalá de Guadaira y para mí. Y es que esta residencia de ancianos ubicada en un pueblo cercano a Sevilla puso toda su confianza en ellos para que realizaran sus prácticas formativas a través del empleo con apoyo facilitándoles la inserción sociolaboral y el aprendizaje de las diversas tareas que iban a aprender.

Ya han pasado dos meses desde que comenzó y no puede ser más gratificante en todos los sentidos. Desde el amor, la entrega, la naturalidad y la profesionalidad de las personas que trabajan en dicha residencia hasta el trato tan cordial y afectuoso de las personas residentes. Y es que para ambos era la primera experiencia a la que se enfrentaban.

Tanto para unos como otros tenían sus miedos, sus inseguridades y sus dudas de si encajarían entre las personas mayores y la dinámica de trabajo. Sin embargo, he estado a ahí para brindarles confianza, seguridad, autonomía, comprensión, paciencia y respeto. He intentado valorar las cualidades de cada persona, sacar lo positivo laboralmente y minimizar todo lo que pudiera interferir en su trabajo diario. Les he visto sonreír de felicidad por sentirse útiles a la sociedad. Les he visto y les he escuchado cuando han estado mal, han sentido que no podían hacerlo. Hay días que no es tarea fácil ni para unos ni para otros porque surgen imprevistos, ó tienen un mal día. Pero he podido estar con ellos para hacerles ver que todos somos personas y como personas a veces nos equivocamos, a veces no estamos bien por distintas razones, etc… No pasa nada… Si hoy no se puede, intentaremos hacerlo lo mejor posible, intentaremos respirar y darnos tiempo para aprender nuevas tareas. Lo importante es querer y poner todo de nuestra parte. Poco a poco han ido entendiendo el valor del trabajo, la importancia de las normas y la responsabilidad laboral.

Para mí, personalmente cada día que les he visto cómo desarrollaban sus tareas les he visto madurar, les he visto crecer profesionalmente, les he visto sentirse a gusto con todo lo que van aprendiendo. Pero sobre todo, cada día me dan una lección de vida en el que me demuestran que nada es imposible. Que las cosas cuando uno las quiere las tiene que trabajar diariamente para irlas consiguiendo y que al final uno se va con algo nuevo aprendido. A mí ellos, las personas con discapacidad intelectual me dan mucho más de lo que ellos puedan imaginar. Son chicos que están aprendiendo hacer camas en una residencia, a saber montar un comedor, a guardar ropa, a doblar toallas y ropa diversa, a poner lavadoras, a preparar un desayuno, a tender a los clientes, a controlar las personas que entran y salen, a llamar por megafonía, etc.

Creo que esta experiencia está demostrando a las empresas como a través del empleo con apoyo, la inserción laboral de las personas con discapacidad intelectual es posible porque se le facilita a la empresa y a la persona los apoyos necesarios para que el empleo no se una dificultad añadida si no todo lo contrario. Ojalá otras empresas apuesten por ello. Sobre todo empresas que nunca lo han hecho. Sé que hay otras muchas que ya lo han probado y están contentas por su calidad y eficiencia.

LA DISCAPACIDAD NO ES UNA ETIQUETA DETERMINANTE

Hace unas semanas pude asistir a la I Jornada de empleo de Personas con TEA y Asperger. Fue muy interesante todo lo que se estuvo comentando en aquellas jornadas por la cantidad de profesionales que asistieron y por el contenido en cuestión. Pero como siempre, con mis ansias de aprender más, me supieron a poco.

Se habló de empleo y formación en personas con TEA, ASPERGER y DISCAPACIDAD INTELECTUAL. Se habló de las cualidades positivas que tienen estas personas. Se habló de los estereotipos prefijados que no sirven para nada. Las etiquetas sólo sirven para hundir a la persona pero no las hacen crecer. Yo estoy en contra de las etiquetas. Y es que cada persona es distinta a otra. No existen patrones que identifiquen a nadie, por mucho que su certificado de discapacidad diga que tiene TEA, ASPERGER y/ó DISCAPACIDAD INTELECTUAL.

Las personas se miden por sus cualidades, sus capacidades y sus necesidades. No somos nadie para cortar las alas de ninguna persona. Sólo tenemos que apoyarles, guiarles y mostrarles el camino hacia donde quieren llegar. Analizar con ellos los pros y los contras. Valorar sus decisiones. Apoyarles en su camino. Y si en algún momento necesitan nuestra ayuda como preparadores laborales, ahí estamos nosotros para escucharles, comprendedlos, y aceptar qué camino deciden elegir.

Por otro lado, también se habló de formación. La patas coja de muchas personas con discapacidad intelectual, TEA y/ó ASPERGER. Para muchas de estas personas conseguir realizar unos estudios más allá de primaria les cuesta mucho. Sobre todo porque los profesores no están preparados para atenderlos. Porque los manuales y libros no están adaptados para ellos en lectura fácil. Porque no tienen las adaptaciones que necesitaría en forma, materia y tiempo.

Entonces, estas personas se topan con una clara desventaja formativa en comparación con otras personas. Ni siquiera existen cursos de FPE ó certificados de profesionalidad adaptados para ellos los cual hace que sus CV esté bastante vacío y tenga que realizar bastantes esfuerzos para acercarse al empleo ya sea a través de prácticas ó formación no reglada y no certificada por distintas Asociaciones y Entidades. Pero no por ellos, estas personas se dejan vencer fácilmente. Es admirable su tesón, su capacidad de esfuerzo para demostrar a todos que son capaces de desarrollarse profesionalmente. Gracias al Empleo con Apoyo muchos de ellos tienen la oportunidad de mostrar a las empresas sus habilidades y competencias sociolaborales.

EL TRABAJO QUE TE INCLUYE

Cada día uno aprende algo nuevo. O al menos así lo veo yo. La vida es un continuo aprendizaje. No podemos creernos que lo sabemos todo porque sería imposible que acumuláramos tanta información.

Ahora que me encuentro inmersa en un trabajo que me gusta tanto y que valoro mucho me doy cuenta cómo para algunas personas el hecho de ir a trabajar es como darse un paseo sin valorar lo que tiene en sus manos.

Estos días que voy viendo cómo los chicos y chicas que han empezado sus prácticas se implican tanto y están abierto a un aprendizaje diario me hace darme cuenta lo importante y el valor que tiene el trabajo en sí mismo.

Y es que sin ir más lejos, el otro día uno de los chicos con discapacidad había llegado a las prácticas con un dolor tremendo en uno de sus pies. Pero había decidido ir, a pesar de que se sentía mal. De hecho empezó a trabajar, casi arrastrando el pie por los pasillos. Hasta que tuve que hablar con él para preguntarle si le pasaba algo. Claro que yo sabía que sí pues era evidente. Sin embargo, él no quería confirmarme lo mal que se sentía físicamente. Tenía miedo que por ese problema fuera a quitarlo de las prácticas, que no le dejaran volver más. Tenía miedo de perder la oportunidad de su vida. Estaba muy contento con lo que estaba aprendiendo cada día. Y su pregunta constate era, si me digo que estoy malo y me voy, nadie va a confiar en mí y en mi trabajo.

En ese momento, hablé con él y le hice ver que cuando uno está enfermo puede faltar un día y no pasa nada. Pues todo vamos a entender y respetar su situación. Y para nada iba a perder las prácticas.

Me dí cuenta algo que cualquier persona no se habría parado a pensar. El valor intrínseco del trabajo. Para él, así como para sus compañeros con discapacidad, el trabajo es la oportunidad para desarrollarse personal y profesionalmente. Es la oportunidad para hacer ver al mundo que son personas capaces. Significa hacerse “mayor” delante de los que no confiaban en él por tener una discapacidad, significa inclusión sociolaboral. Es todo un concepto mucho más amplio para ellos que para otras personas que no le han dado importancia a tener un trabajo.

Por eso estoy completamente segura que ellos van a aprovechar mucho más sus prácticas aunque estén cansados algunas veces, porque quieren aprender y demostrar que pueden hacerlo. Y muchas veces, he visto que lo hacen con mayor delicadeza, precisión y perfección que una misma. Aplaudo su entrega y constancia de cada día.

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2018

Es verdad que hace tiempo que no me dejo caer por el blog. Es verdad que las muchas circunstancias personales, familiares y laborales no me han dejado tiempo para escribir un post que pudiera ayudar a mis lectores, pero no quería que terminara el año sin felicitaros por estas fiestas que se avecinan.

Así que, ahora que se va acabando el año no dejes que la desilusión y las fuerzas te venzan si eres de los que no han conseguido ver su sueño realidad. No te preocupes porque en cualquier momento puede aparecer esa oportunidad que estabas esperando. Valora cada momento vivido, aprende de tus errores sólo para ser mejor persona, transforma una dificultad en una oportunidad de escalar la cima de tus sueños, conquista cualquier piedra que se ponga en tu camino. Nadie mejor que tú para trazar el camino que quieres escoger.

Por eso te deseo de todo corazón que pases unos días llenos de paz, amor, ilusión y felicidad. Y en el año que viene te marques pequeñas metas cada día para realizar tu sueño con ilusión, y energía positiva. Recuerda sonríele a la vida para que te las devuelva con creces.

¡¡ FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2018!!

NO ME ETIQUETES

Hace unos días la conversación que tuve con una mamá con un hijo con Síndrome de Down, me ha hecho pensar y reflexionar sobre cómo las personas nos enfrentamos a lo diferente a la norma.

Y es que cuando vemos un chico/a con Síndrome Down lo primero que se nos pasa por la mente es un “pobrecito” y lo etiquetamos rápidamente. Y el problema de esa etiqueta es todo lo que lleva implícito: Como es Síndrome Down no sabe leer, ni escribir, ni tiene autonomía, ni va a trabajar, ni va tener pareja y ni mucho menos vivir independientemente, etc.

Pero, ¿por qué etiquetamos a las personas?

¿Quién soy yo para etiquetar a nadie?

¿Qué conseguimos con ello?

¿Te gustaría que te etiquetaran a ti?

Diferenciar a las personas por: Sin capacidad ó Con discapacidad.

Estamos muy equivocados cuando hacemos esas distinciones. La experiencia de muchos años me ha hecho ver que las etiquetas no sirven para nada. Solo para poner muros, obstáculos en nuestro camino.

Nadie tiene derecho a etiquetar a nadie por la apariencia física ó por su manera de desenvolverse.

Todos deberíamos dar el beneficio de la duda y acercarnos a la persona sin prejuicios de ningún tipo. Hay que conocer a las personas, valorar sus capacidades, sus necesidades, sus inquietudes, sus debilidades, sus intereses, su forma de expresarse, su forma de comunicarse con el mundo… Y seguramente nos daremos cuenta que las todas persona tienen capacidades diferentes para enfrentarse a su día a día. Hay que confiar en el potencial que toda persona. Hay que hacerles ver que si tú confías en ellos podrán ser capaces de alcanzar pequeñas metas y que algún día esos pequeños logros se convertirán en toda una hazaña.

Nadie es perfecto. Todos necesitamos de la ayuda de alguien en cualquier momento de nuestra vida. Pues tratemos a las personas que tiene algún hándicap con toda la naturalidad del mundo, así ellos van a sentirse respetados y valorados en su vida.

Yo creo en ellos y confío plenamente en sus capacidades. Creo que pueden darme una lección de vida más de lo que yo pienso. De hecho, ya lo hacen cada día cuando voy al trabajo a intentar hacerles la vida un poco más sencilla dándoles la oportunidad de ser escuchados y de acercarles el mundo laboral.

ME DEBO UN RESPETO A MI VIDA

Nos llevamos todo el día corriendo de aquí para allá. Casi vamos con la lengua fuera y el corazón en vilo. Acelerados, incluso cuando dormimos. Queremos comernos el mundo y hacer mil cosas porque tenemos que llegar…¿Llegar? ¿A dónde? Cada día me pregunto cómo podemos vivir así…¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Es sano vivir así?

Pues no. No es nada sano vivir así. Con esta forma de vida tan acelerada sólo vamos a acortar más nuestra vida y estamos más proclives a padecer enfermedades que si tuviéramos una vida mucho más tranquila y pausada.

Y lo peor de todo es que queremos contagiar nuestras prisas y nuestra vida acelerada a los niños. ¿Qué equivocados estamos?

Hace unos días me decía mi hija: ¡¡Mamá tranquila!! No sé porque corres siempre. Si corres te vas a caer y luego no vas a llegar al cole.

¡¡Pero qué razón tiene mi pequeña!!

¡¡Cuántas lecciones de vida me da mi hija!! Y eso que es un renacuajo. Pues sí, deberíamos empezar a respetarnos a nosotros mismos. Respetar nuestra salud porque de ella, de su buen funcionamiento depende nuestra existencia. Si consideramos que nuestra vida vale lo suficiente tendríamos que bajar el nivel de vida y empezar a tomarnos las cosas con más tranquilidad. La hora del desayuno ó la comida debe ser prioritaria en nuestra vida para tener un día con fuerza y energía.

Respetar el tiempo que dedicamos con los nuestros. Nuestra familia, nuestros amigos debería ser lo primero del orden del día. Debemos respetar esos momentos que pasamos con ellos y prestarles toda la atención que se merecen. Escucharles, atenderles, hablar con ellos siempre que lo necesiten. No podemos decir: Ahora no puedo, luego. Porque sabemos de más que no hay un luego y el tiempo se pasa. Así que vamos a dejar un hueco en nuestro día a día para ellos porque ellos son los que nos importan de verdad.

El resto de las cosas importan menos. Debemos trabajar para vivir y no al contrario. Siempre lo digo y me lo repito todos los días: Trabajar para pagar las facturas, pero que el trabajo no me quite el tiempo de pasarlo con los que más importan.

Y es que tenemos solo una vida. Y tenemos que vivirla con los que nos rodean, con las personas que nos importan. Lo material carece de valor al lado de ellos.

Pero también te debes un respeto a ti mismo. Tú como persona eres único e inigualable. Y sólo tú puedes hacer que tu vida sea mejor ó peor. Empieza a respetarte, a quererte y a valorarte tal como eres. Es la única forma de que los demás te respeten. Todo los que tú eres se manifiesta a los demás. Y así te vean ellos te valoraran por lo que eres. No dejes de quererte y de respetarte.

SOLO UN DESEO: SER FELIZ

Hace unos días yo misma hacia una reflexión propia y me preguntaba: Ahora que llega mi cumpleaños no sé qué quiero…Después de pensar y darle vueltas me di cuenta que lo que quiero es ser feliz. ¿Pero qué hace falta para ser feliz?

Parece algo imposible de conseguir en los días que vivimos donde el dolor, las preocupaciones, las prisas, los agobios, las tragedias, etc. apenas nos queda tiempo para ser feliz. Quizás pensamos que es una quimera improbable de conseguir. Todo el mundo anda buscándolo sin encontrarlo y pasamos la vida corriendo de aquí allá y no valoramos lo cotidiano.

Pues sí. Ser feliz no es tan difícil si nos damos cuenta. Para ser feliz no tenemos que tener grandes cantidades de dinero ni grandes comodidades, ser feliz es mucho más sencillo. Hay gente que es tremendamente rica pero es infeliz. No quiero decir que el dinero no sea necesario, claro que lo es, tenemos que pagar todos los meses las facturas.

Pero sentir la felicidad está a nuestro alcance si valoramos lo que tenemos a nuestro alrededor. Ser feliz es levantarse todos los días y dar las gracias por un nuevo día vivido. Ser feliz es compartir un desayuno con tus hijos y con tu pareja. Ser feliz es abrazar a los tuyos y decirle cuánto lo quieres. Ser feliz es escribir un poema y regalárselo a quien tú quieras. Ser feliz es disfrutar cada día de un plato de comida. Ser feliz es tener una familia que te valora tal como eres, con tus defectos y tus virtudes. Ser feliz es disfrutar con los tuyos de un paseo por el parque. Ser feliz es ver una película y emocionarte con ella. Ser feliz es ver crecer a tus hijos. Ser feliz es ver la sonrisa de tu pequeño cuando te ve. Ser feliz es que te aplaudan por hacer tu trabajo bien hecho. Ser feliz es compartir un rato de juego con tu hija. Ser feliz es escuchar a un amigo y abrazarlo para darle ánimo. Ser feliz es disfrutar de un trozo de chocolate. Ser feliz es….

No sé tú pero después de lo que te acabo de decir creo que podemos mirar las cosas desde otro punto de vista. Claro que seguramente me dirás que a veces no es fácil. Que las cosas se tornan difíciles y todo cuesta más verlo con los ojos de la felicidad. Pero sólo quería decirte que ser feliz está en la cotidianeidad de nuestro día a día, que nos es una quimera imposible. Quizás es cuestión de rodearnos de gente que nos de calor, que nos de amor. Ahora solo pido un deseo: SER FELIZ

¿Y tú, crees que puedes ser feliz?¿Ó te falta algo para encontrarlo? Yo voy a intentarlo cada día.

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